Ni el fin de ETA ni la muerte da Gadafi ni la detención de otro alcalde murciano por corrupción pueden quitarte la desazón de haber roto la puerta de la lavadora el día que tienes que hacer la colada de la ropa interior. Porque, sí, una de las consecuencias de vivir sola es esa: de repente necesitas cincuenta bragas.
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22 octubre 2011 a las 12:20 |
si es que tanto gimnasio te está volviendo una Sansona
22 octubre 2011 a las 12:20 |
arrancadora de puertas
23 octubre 2011 a las 11:02 |
no tengo autocontrol
23 octubre 2011 a las 19:54 |
¡OMG! corre a los chinos y compra más. Un palé
23 octubre 2011 a las 19:55 |
palet
25 octubre 2011 a las 11:23 |
¿De repente?
25 octubre 2011 a las 16:03 |
De repronto
14 noviembre 2011 a las 15:02 |
parece que eres tú la que está arreglando la lavadora y por eso no tienes tiempo para publicar, abandonaditos nos tienes, sniff.
14 noviembre 2011 a las 22:42 |
ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy
¡ya lo sé!